Un recorrido por el Castello Bufalini, una rocca amena y una residencia
urbana
En el centro de
San Giustino, abre su
paso un espacio verde para revelar la presencia de una fortaleza, el
Castello
Bufalini, edifício usado como defensa primero y luego como una residencia
lujosa. Su construcción data de 1480, en la época en que
Città di Castello,
estaba asediada por los enemígos; en consecuencia decide dar acto a una
estructúra para defensa y proteger el território circundante. En efecto, las
prospectivas de este ambicioso proyecto se revelaron como las más arduas tareas
de llevar a cabo, ya que las guerras y las carestías traían como consecuencia la
pérdida de dinero y la inversión de las cajas de tesóros, dejando sin fóndos
para la construcción del castillo. En 1487 Città di Castello donó a un rico
poseedor,
Nicolò Manno di Bufalini, con el fin de terminar la conocída
construcción y potenciar la capacidad defensiva. Esta obra culminó bajo la
dirección de
Giovanni y
Camillo Vitelli. Sin
embargo los tiempos cambian y los vientos sóplan hacia otras direcciones. El
Rinascimento está
en las puertas. La familia Bufalini, de hecho feudataria del lugar, propéra y
en el transcúrso del 1500 transforma la Rocca en una residencia dígna de las
mejores cortes européas. Allí florecen refinados
jardines, salas decoradas con fréscos, muebles de primera selección.
Para pintar las salas se llamó al destacado
pintór, el
Doceno, luego de un siglo
Cristofano Gherardi, quien
fuera admiradisimo por el
Vasari. Entónces, fue así
que tuvo su transformación el Castello Bufalini, la más renacentísta de las
fortalezas.
... un jóven de dieciséis años, llamado
Cristofano...
...y por sobre nombre lo llamaban Doceno, hijo de
Guido Gherardi, un
hombre de familia honorable de esa ciudad, quien tenía una inclinación hacia la
pintúra, dibujaba y coloreaba tan bien y con tanta gracia que era un
espectáculo...
De esta forma
Giorgio Vasari describe el talento de
Cristofano Gherardi, el
Doceno, quien
naciera en el 1508 y falleciera en 1556.
El Doceno hizo sus primeros
pasos en
Borgo San Sepolcro, cuando
Raffaellino del Colle, se dio
cuenta de cuán bravo era el jóven pintor y lo llevó consigo hacia su tienda.
Como cada personalidad
respetable tuvo vicisitudes trabajósas y borrascosas, pero se sabe que en la
comodad y en el lujo el arte no prospera.
En 1530, para satisfacer su
curiosidad artística se alistó como soldato en la guardia. En este lugar
encuentra por segúnda vez con el Vasari, luego de conocerlo en 1528 en San
Sepolcro, quien lo aprecia y lo quiere parea sí, como personal estable y
auxiliar. Para ello lo convence y lo lleva a
Città di Castello, donde
dirigía algúnos trabajos de restructuración, junto a
Battista della Bilia. En esta fase Gherardi toma
considerables capacidades en el arte de pictórica :
El hecho de que hicieran todo bien y con tanta gracia, sobre todo
Cristofano, práctico y consumado maestro en el arte no hubiera hecho tanto, y
más experimentando en esa obra, se hizo práctico y valiente en el dibujar y
colorear.
En 1537 se lo implicó en un complot para daño de los
Medici y fue
expulsado de
Firenze. Es más fue obligado a aceptar los trabajos
servilesy humillantes en
Alessandro
Vitelli para que no fuera denunciado.
Al borde de la ruina, física y
financiaria, enh 1538 abandona los Vitelli para dirigirse al
Castello
Bufalini que lo vio pintar habitación por habitación por el período de 16
años casi sin interrupción.
''Erase una vez en este tiempo,
más precisamente en
San Giustino de Città di Castello un pintor llamado
Cristofano Gherardi del pueblito de San Sepulcro, el cual estaba dotabo de la
naturaleza de un ingénio maravilloso para hacer figúras grotescas, fue a
Roma para verla; (.)
de regreso a San Giustino, trabajó en un Palazzo de'
Bufalini en varias habitaciones de una belleza increíble''.
Estos son los años en el cual
el castillo Bufalini, provablemente gracias al intervento del vasari, sufre
algúnas modificaciones, como por ejemplo aparece una amplia galería, un hermoso
portal sobre la fachada y una enorme escalinata, el almenaje se trasformo en un
agradable caminamiento. En efecto la fortaleza perdió su aspecto más ásperos
para abrirse a la sociedad.
Ern su interior, están los fréscos del Doceno, accesibles en la plantabaja
en la
Sala degli Dei Pagani, en la que están retratados mitos y
divinidades paganas en escénas extraídas de la
Metamorfosi de
Ovidio. La
Sala di Pormeteo, representa el titán de Gherardi en el acto
de robar una centella encendida por el carro del sol. En el piso superior
encontramos dos habitaciones de pequeñas dimensiones sobre el cual el pintor
representa escénas de
Giove a la captura con sus amantes y el rapto de
Ganimede.
También está pintada la habitación que está en la torre, al clérigo
Bufalini le gustó a tal punto que le hizo pintar todavía más:
''La habitación apenas
terminada, gustó mucho al Clérigo, entonces le hizo hacer otra, a la que
decidieron hacerle algunas decoraciones con estucado, pero no consiguieron
mármol para poder hacerlo polvo y mezclarlo luego a algunas rocas de río, con
venitas en blanco, cuyo polvo hizo una dura y buena amalgamación dentro de las
decoraciones de estucado que hizo Cristofano, cruenta algunas histórias de
romanos, de esta manera se las elaboraron como un frésco, quedaron
maravillosas.''
Estas pocas frases son un breve
esboso de las actividades del Doceno, Cristofano Ghepardi en el castello
bufalini, narradas en vivo por un testimónio excepcional, el Vasari, que con
sus
Vite, pasado a los posteiores preciosos detalles, críticas y juícios
que cobstituyen la base de toda la história dell'arte occidental.
I testi e le immagini presenti in questa pagina,
ed in quelle ad essa collegate, sono protette da copyright:
ne è pertanto assolutamente vietata la riproduzione (anche parziale).